La capital de la Baja Silesia es la ciudad más grande al sur-oeste de Polonia y atesora una personalidad singular presumiendo de la misma oferta cultural y de ocio que Cracovia, pero en un entorno más relajado, disfrutando de un entorno arquitectónico y cultural único.
Con 110 puentes sobre el rio Oder y su docena de islas es la Venecia polaca, amenizada por los estudiantes de las universidades.